La Casa de los Laureles
Bolso de ratán
Bolso de ratán
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
D. Carlos se lo regaló a su hermana Helena por su santo. Desde aquel verano, no salió de casa con otro.
Se lo regaló a su hermana Helena un 18 de agosto, por su santo. Su cuñado había alquilado una casa en la playa y D. Carlos fue a pasar el domingo. De postre hubo leche frita. A Helena le gustó el bolso más de lo que dijo aquella tarde: desde aquel verano no salió de casa con otro, y siempre con el mismo vestido, blanco de lunares rojos. El vestido pasó a mejor vida. El bolso no.
Trama de tiras planas de ratán sobre estructura de caña doblada · Asas de caña curvada, atadas y forradas en los codos · Forro interior de algodón · Cierre de boquilla metálica con pomo
Estado: Con marcas de uso · La base ha cedido ligeramente y el cuerpo ha tomado una forma algo abollada. Dos trabillas del cierre están sueltas, sin que el cierre deje de funcionar.
Colgado del respaldo de una silla, con lo que se lleva a la playa dentro. O en una entrada, como el sitio donde acaban las llaves.
Si esta historia le habla, quizá es suya.
