La Casa de los Laureles
Cuenco de Limoges
Cuenco de Limoges
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D. Carlos distinguía la porcelana buena sin darle la vuelta. Se la daba de todos modos: el sello no miente.
Limoges lleva desde el siglo XVIII haciendo de la porcelana un asunto serio. Este cuenco, de borde ondulado y volutas doradas sobre rosa, lleva pintado a mano un ramillete de flores silvestres: amarillas, violetas, alguna baya oscura entre las hojas. Del tamaño justo para no servir para nada en concreto y para todo, según el día. D. Carlos, que distinguía la porcelana buena sin necesidad de darle la vuelta, la daba de todos modos: el sello, decía, es lo único que no miente.
MATERIALES
Porcelana Impérial Limoges, decoración floral pintada a mano, filete en oro real
ESTADO
Muy bueno · Sin roturas, desconchados ni pérdida de dorado
DIMENSIONES
7,5 cm de diámetro × 3 cm de alto
Un plato para anillos en la mesilla. Un cuenco para aceitunas en una cena que no lo pretende. O solo, sobre un aparador, sin nada dentro.
Si esta historia le habla, quizá es suya.
